Aguinaldo

            Hace ya unos años que en mi casa no llegan los aguinaldos propios de las fechas en que estamos; esos regalos valiosos por el cariño que demostraban y no por su valía económica; esos mantecados y polvorones que mandaba mi tita; el paquete lleno de ilusión de mi abuela o los turrones y pocas pesetas de mi tio.
Ahora son las manos de mi madre y las horas que pasamos juntas con nuestras cositas, las que realizan aguinaldos para otras personas.
Realizadas con mucho mimo para que sepas que me acuerdo de ti.


Comentarios

  1. Y que verdad... y qué recuerdos tan bonitos... ¡Cuánta razón! Siempre nos hemos de acordar de los demás y más en estas fechas... Besos mi reina

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares