Ricas y Sanas
Comer un puñado de cerezas (10 unidades, 50 gramos) durante el tiempo que dure la temporada natural es una oportunidad de proveer al organismo de más ácido fólico, más fibra, antioxidantes y minerales como el potasio y el magnesio.
Y digo yo; entonces... ¿con lo buenas que son para el organismo también los residuos serán buenos para el cuerpo? Pues sí.
La almohadilla de huesos de cereza, es un antiguo remedio de la época persa,
que era utilizada como “bolsa de agua caliente” o “compresa fría”.
Tiene multitud de aplicaciones medicas y se puede utilizar tanto en frío como en caliente.
Así que manos a la obra y cereza a la boca.... este es mi saco terapeutico de cerezas.
Cada hueso de cereza ha sido lavado y secado manualmente, para evitar olores y cualquier tipo de sensaciones negativas. El saco es especialmente indicado para dolores musculares, oseos y malestar general, aliviando y eliminando dichas molestias.
Gracias a tod@s los que han colaborado guardandome los "restos" de las cerezas que comían.



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